
El saber de los pueblos y la naturaleza
Ecuador es un país multiétnico que posee gran variedad de comunidades para nuestros pueblos ancestrales todo elemento natural tiene vida y funciones y por lo tanto tiene derechos. Según sus creencias el complemento con la naturaleza es fundamental para equilibrar su vida.
Estar en la naturaleza es algo mágico, escuchar el sonido de las aves, sapos y monos te transporta a un maravilloso lugar del cual no quieres salir. Por esta razón, les contaré la experiencia que tuve al visitar estas comunidades. Son las 7 de la mañana y llega a mi hotel mi guía “Froilán” es parte de la comunidad, es conocido en la ciudad por llevar a los turistas a introducirse en la selva. El recorrido inicia a las 8 de la mañana cuando me subí a una furgoneta que posteriormente me trasladaría a la comunidad. Al llegar lo primero que observé es una pequeña casa en la que tienen todas las herramientas necesarias para iniciar la aventura de internarme en la selva.
Entré a un estrecho sendero en donde es muy difícil caminar por el lodo que existe, alrededor lo único que observe es vegetación e insectos, la primera parada es en un árbol con una gran corteza y muy alto, Froilán me indica que es el árbol más viejo de la zona y que su madera es muy costosa. Continué y me detuve para ver las pequeñas hormigas de limón que caminan en fila llevando su alimento me explicó que las personas de las comunidades se las comen por el sabor ácido que tienen muy similar al limón con sal, tanta es la insistencia que las probé y su sabor fue agradable.

Especies endemicas de la Amazónia - Reserva Faunística Cuyabeno (Sucumbíos) Fotografías: Carolina Quinga.
Seguí caminando y encontré una planta que secreta una sustancia gomosa, de olor muy fuerte, Froilán me dijo que esta sirve para curar la sinusitis y la congestión nasal, me dio la hoja y me hizo frotar entre mis manos y esa sustancia la tenia que inhalar, inmediatamente esto me produjo una secuencia de estornudos, no paraba y la secreción nasal bajaba con abundancia. Después de unos 10 minutos paro y continúe con mi camino.
En el camino se atravesaba un pequeño riachuelo que tenia fango de color marrón con un concentrado olor a metal como el hierro, Froilán lo tomó entre sus manos y se colocó en su cara y en sus brazos, me dijo que eso funcionaba como repelente para insectos y que es bueno para dejar el cutis suave, así que no pensé dos veces y lo hice también.
Caminamos un poco más y observamos una gran laguna que se veía a lo lejos. Este momento fue para descansar y meterme a nadar para entrar en contacto con “Yaku” (agua), la energía que emanaba ese lugar era increíble.


Esta laguna de aguas obscuras, es parte de un sistema que incluye aproximadamente 14 lagunas interconectadas entre sí - Reserva Faunística Cuyabeno (Sucumbíos)
En el viaje en lancha observé una gran cantidad de animales como monos, pájaros, ranas, serpientes y una infinidad de insectos, y la vegetación que recubre las orillas de este hermoso lugar. Al llegar Froilán me dijo que debía cruzar un puente para llegar a la comunidad "San Victoriano" y efectivamente al llegar visualicé varias chozas cubiertas de paja, al ingresar me recibió un grupo de mujeres vestidas con faldas y blusas coloridas que manifestaban que para poder ser invitada a su comunidad debían realizarme varias figuras con achote en mi rostro como símbolo de protección de mi espíritu, me hice una de varios cuadros a los dos lados de mis mejillas. Una vez terminado con esto me ofrecieron en un recipiente hecho de madera la famosa "chicha masticada", me tomé todo porque siempre he escuchado que, si no la tomas ofendes a las personas que te la están brindando, esta es una bebida típica de recibimiento que te dan las comunidades.
Procedí a pasar a ver al shaman de la comunidad, era un hombre viejo y muy sabio. Esto me provocó curiosidad, sentí que debía conocer más sobre su sabiduría, entonces me senté en un banco de madera y empezó a realizar varios cánticos y hablar solo, da un poco de nerviosismo al principio, pero esto era parte del ritual para sacarme las malas energías que podría tener según decía, prendió un cigarrillo y cada vez que cerraba sus ojos fumaba, tomaba de un vaso un líquido, el cual me soplaba por todo el cuerpo.
Culminado este ritual caminé por los alrededores, cargue una boa, sentía mucho miedo y a la vez también era muy pesada, cruce un par de palabras con algunas personas de la comunidad, pero son muy tímidos y al salir me embarque en la lancha y así culminó esta maravillosa experiencia conociendo los saberes ancestrales de las comunidades amazónicas.

Instalaciones de la comunidad Amazónica - Reserva Faunística Cuyabeno (Sucumbíos)







